Publicado en Curso Gestión de Marca Personal, Gestión Marca Personal SUD, S.U.D.

Tema 6: Actitud en la búsqueda de empleo

¿Qué es la Actitud?
Es la manera de actuar ante una determinada situación, es decir, es una predisposición aprendida a través de la experiencia que motiva e influye en nuestra conducta. La actitud es lo que nos impulsa a hacer algo de una forma concreta.

La actitud es clave para mantenerse en la búsqueda de empleo. El desánimo y la frustración pueden apoderarse cuando pasa el tiempo y los resultados, así como las expectativas no son las esperadas.

Si tu actitud es negativa, tus resultados serán negativos.

Claro que se puede hacer mucho más de lo que están haciendo, lo que sucede, es que es más cómodo convencerse de lo contrario. Es más fácil rendirse, decir “no puedo llegar más lejos”, y echar la culpa de tu situación a otras personas: “los políticos se han cargado este país”, “los empresarios quieren profesionales a cuatro duros”, “vivíamos por encima de nuestras posibilidades, ahora tendremos que apretarnos el cinturón”.

Victimismo y búsqueda de empleo

Es la creencia de que somos víctimas de lo que nos pasa, culpamos de  nuestra situación a agentes externos, es una deformación negativa y pesimista de la realidad (la situación actual no es buena, pero no es catastrófica, oportunidades hay), la persona se refugia en el lamento y la queja, la queja no sirve de mucho, con la queja normalmente buscamos comprensión, consuelo y desahogo, pero esto no va a solucionar el problema, es una medida que consuela en muy corto plazo,  limitando o impidiendo cualquier tipo de acción o responsabilidad, esto me lleva al punto siguiente.

 No asumir la responsabilidad de nuestra situación.

¿Qué es la responsabilidad? Es la capacidad de las personas para responder a una obligación o a las consecuencias de sus actos, sin depender de nadie. La situación es la que es, pero unas personas salen adelante y otras no.

Baja autoestima y búsqueda de empleo

Si consideramos la autoestima como el concepto que tenemos de nosotros mismos, la forma de valorarnos en función de las experiencias que vamos acumulando. Si en los últimos años nuestras experiencias son negativas, es muy fácil que nuestro auto concepto lo sea también. 

Conformismo-resignación.

Nos resignamos a vivir la situación que nos toca como si no fuese reversible, no creemos posible una solución y aceptamos nuestro destino con resignación. Esto nos lleva al siguiente punto.

Pasividad-apatía-desmotivación en la búsqueda de empleo

Como consecuencia de toda esta tormenta de emociones y experiencias negativas la esperanza y la voluntad se debilitan, nos sentimos cansados, aburridos y tristes, perdemos el interés ante la falta de resultados, dejamos de hacer cosas volviéndonos cada vez más pasivos y apáticos. Ponemos nuestras esperanzas en terceros, esperamos a que la situación cambie, que pase la tormenta, que alguien solucione el problema, sin darnos cuenta que nadie va a solucionarnos la vida, toda solución empieza y acaba en uno mismo.

Consejos:

  • Organízate y planifica el día.
  • Evalúa resultados.
  • Cambia de hábitos. Incorpora nuevos hábitos en tu búsqueda de empleo
  • Vigila tu dialogo interior.
  • Planifica descansos.
  • Disfruta de la familia y del ocio.
  • Ejercicio físico.
  • Cuida tu apariencia.
  • Rutina-Monotonía.
  • Mantenemos inútilmente unas rutinas cómodas y, en muchos casos, ineficaces a las que nos hemos acostumbrado, porque no encontramos motivo para intentar algo nuevo. Nos cuesta salir del día a día, de la previsibilidad y lo fácil.
  • Procrastinación en la búsqueda de empleo
  • Procrastinar es posponer, retrasar innecesariamente algo, puede ser una decisión o una actividad. Cuántas veces sabemos que debemos tomar una decisión, pero lo posponemos porque es difícil de afrontar o supone arriesgar y salir de la zona conocida.

Ante la pregunta ¿por qué no encuentro trabajo? Es muy fácil decir “la crisis”, la crisis afecta, pero ese no es el único problema, hay muchas más variables que influyen, unas externas y otras propias, al fin y al cabo, nuestro grado de empleabilidad es sólo responsabilidad nuestra.

¡La actitud se entrena!

  • Evita los pensamientos negativos. Sólo nos hacen daño. Cuando vengan a tu mente, disípalos. Llama a algún amigo por teléfono, escucha una canción bonita o retoma ese libro que tenías aparcado.
  • Sonríe. La cara es el espejo del alma y nuestra sonrisa proyecta optimismo y positividad. Prueba a sonreír a todo el mundo cuando le saludes o cuando mantengas una conversación. Verás como muchos te devuelven la sonrisa.
  • Valora las pequeñas cosas. A veces nos obsesionamos con vivir grandes experiencias y aventuras para ser felices, sin advertir que la felicidad puede estar en una charla con los amigos, un paseo con la familia o un café mientras miramos por la ventana.
  • Antes de acostarte, recuerda al menos 3 cosas buenas que te hayan pasado durante el día. Insisto, pequeñas anécdotas: un capítulo de una serie que te ha hecho reír, el “gracias” de esa persona a la que le has cedido el asiento en el metro o la mirada cómplice que has tenido con un amigo. Estos pensamientos te ayudarán a conciliar un sueño más tranquilo y relajante.
  • Nunca te compares con los demás. Eres un ser único y maravilloso. Tienes defectos, pero también muchas virtudes. Céntrate en ti mismo, en lo que tú puedes mejorar, pero nunca juzgues ni te midas con los demás. Es dañino y sólo trae malas sensaciones.

¿Qué puedes hacer para cambiar de actitud?

Tienes que reprogramar tu cerebro para que esto funcione. La clave es ir modificando tus hábitos poco a poco para poco a poco ir modificando tu actitud. Esto te permitirá aumentar la confianza en ti mismo y pasar de una actitud pasiva a una actitud cada vez más activa.

1. Confía en ti

La creación de una marca personal puede ser una opción para reforzar la confianza en uno mismo. La marca personal nos permite distinguirnos de la competencia, para ello es fundamental describir nuestras fortalezas y saber qué puntos deberíamos mejorar para alcanzar nuestro puesto de trabajo.

2. Motivación

La motivación a grandes rasgos es lo que nos lleva a tomar decisiones determinantes. La propia palabra está compuesta por “motivar + acción”.

La motivación te ayudará a seleccionar aquellas ofertas de empleo que creas que se ajustan a tu perfil. Además, es un aspecto muy valorado entre las empresas. La aptitud suma, pero la actitud multiplica, se elige a profesionales por lo que saben hacer, pero también por cómo lo hacen.

3.  Se positivo

Estar motivado desencadena una actitud positiva, lo cual nos permitirá vencer cualquier adversidad.

4. Ten iniciativa

La iniciativa es un valor fundamental a la hora de encontrar trabajo, no se trata de saber, sino de saber qué hacer para saber.

La empleabilidad es lo que nos llevará a encontrar el trabajo ideal. Tener iniciativa, mostrarnos interesados por el puesto de trabajo, es un aspecto muy valorado en las empresas.

5. Ampliar horizontes

Es esencial aprender a ser un profesional. Es evidente que las personas nos sentimos más satisfechas cuando nos enfocamos a desarrollar nuestras habilidades.

Pero ser conscientes de nuestras limitaciones no supone conformarnos con ellas. Hay que superar los límites, desarrollando una capacidad para aprender y crecer en aquellas habilidades con las que no contamos de forma natural.

6. Cambia tu visión sobre el trabajo

El mayor error es escoger un trabajo sólo por dinero, de hecho es el camino hacia el fracaso personal. Eso te lleva a intercambiar tu tiempo (y por tanto tu vida) por dinero. Mejor cambia tu punto de vista, acepta el trabajo como un regalo, una oportunidad para dejar tu huella en el mundo, de desarrollarte a nivel personal y profesional. Permítete elegir ¿qué te gustaría hacer, y cómo podrías conseguirlo?

7. Apuesta por la excelencia

La mejor manera de garantizar tu futuro profesional, y de saber que nunca van a despedirte de tu empresa, es ser excelente en aquello que hagas.

Todas las empresas quieren trabajadores excelentes en sus filas, y son los últimos de los que prescindirían por mucha crisis que hubiese, y la excelencia sólo se adquiere con trabajo duro, constancia y paciencia. 

8. Supérate cada día

Si estás buscando trabajo, puedes plantearte metas como hacer el mejor curriculum que puedas, aprender a utilizar los metabuscadores de empleo, perfeccionar las respuestas a las preguntas típicas en una entrevista de trabajo, leer cada semana un libro que te ayude a conseguir el éxito en aquello que te propongas, aumentar tu inteligencia financiera, o buscar nuevas formas de ganar dinero, o crear tu propio blog.

Puedes plantearte también metas personales como encontrar pareja, viajar o lo que te apetezca, lo importante, es tener algo por lo que luchar y levantarte con ilusión cada mañana.

¿Por qué no me llaman? Búsqueda Reactiva y Pro-activa de empleo

 ¿Qué significa realizar una búsqueda de empleo de manera reactiva o proactiva? Cómo es una y cómo es otra

Búsqueda Reactiva

Una actitud reactiva ante la búsqueda de trabajo consiste en reaccionar ante las circunstancias que les presenta el contexto laboral actual, es decir, que el candidato esté al tanto de las necesidades que las empresas expresan que existen en el mercado para procurar adaptarse lo mejor posible al mismo.

Ventajas:

  • Te ofrece flexibilidad de adaptación: puedes fácilmente adaptarte a las necesidades de las empresas al adquirir las habilidades específicas deseadas en el contexto laboral actual, sin tener que adivinar cuáles son las áreas en las que tienes que mejorar.
  • Proyectas la imagen de estar al tanto de las necesidades del mercado laboral actual: Si todas las empresas están solicitando a alguien con una habilidad o certificación específica y tú decides tomar un curso de capacitación en esa área, la siguiente vez que vayas a una entrevista y te pregunten si tienes dicha certificación, tu jefe potencial verá que aunque no la tengas tienes el interés y las ganas de crecer para estar a la altura del mercado.
  • Oportunidad: solicitar un empleo justo cuando la empresa está ofreciéndolo, te da la garantía de que todos los esfuerzos que hagas al ir a llevar tu currículum, de manera oportuna están llegando en el momento en el que es más probable que el personal de Recursos Humanos le ponga atención para tomarte en consideración.

Otras ventajas que los reclutadores pueden apreciar en ti:

  • Tu disposición manifiesta tus ganas de aprender y de crecer
  • Demuestras que respetas los tiempos y procedimientos establecidos

Búsqueda Proactiva

Buscar trabajo de manera proactiva requiere que el candidato asuma el control y la responsabilidad de su búsqueda de trabajo, independientemente de lo que el mercado le indique. Debes procurar tomar la iniciativa y llevar a cabo acciones que podrían traer como consecuencia mejoras en tu vida y en tu entorno laboral.

Ventajas:

  • Construcción de un perfil laboral a futuro: si tienes buenos instintos o si eres bueno investigando sobre tendencias, podrías prever de manera muy atinada cuáles son las habilidades que te serán útil para conseguir empleos a futuro. Esto te podría ayudar a conformarte como un elemento integral, pues si tomas cursos de capacitación que en principio parecieran no tener vinculación con lo que haces actualmente, pero que tú sabes que te servirá en tu búsqueda de empleo a futuro, llegado el momento puedes ofrecer esas habilidades como puntos a tu favor e impresionar a los reclutadores.
  • Demostración de personalidad proactiva: el hecho de que una persona lleve o envíe su curriculum a una empresa para un puesto que siempre ha deseado, aunque no sepa si hay vacantes, tan solo para que lo tomen en consideración en caso de que surgiera alguna oportunidad, puede demostrarle a los reclutadores que esa es una persona que no espera que la vida le presente las oportunidades, sino que se preocupa por crearlas por sí mismo. En un contexto en el que la personalidad proactiva tiene un interés tan alto para la mayoría de las empresas, eso puede ser una gran ventaja.
  • Creación de oportunidades: podría ser que al ofrecer sus servicios a empresas que no los habían considerado, el candidato pudiera estar creando oportunidades que no existían de manera explícita, pues su jefe potencial puede ver que prefiere darle un empleo ante que dejar pasar a alguien con un perfil como el suyo.

Otras ventajas que los reclutadores pueden apreciar en ti:

  • Tienes una mayor resistencia al rechazo, pues se puede achacar el mismo al hecho de que la empresa no estuviera pidiendo de manera específica a alguien de tu perfil y no a la calidad o contenido del mismo
  • Demuestra que tienes visión e instintos para saber dónde y cómo buscar tus oportunidades

Ambos métodos pueden ser convenientes, todo es cuestión de que analices cuál es la que mejor se acomoda a tu estilo y personalidad.

La búsqueda de empleo contempla varios aspectos que, aun formando parte de un proceso, no compensan unos a otros. Me explico: hay tres grupos de factores implicados en la búsqueda activa de empleo (BAE, de ahora en adelante):

  • El entrenamiento psicológico, que nos ayuda a tolerar la frustración, a cuidar nuestra salud mental y a gestionar el estrés.
  • Las herramientas puras para una BAE eficaz: un currículum de impacto, una carta de motivación/presentación muy trabajada y un buen adiestramiento para enfrentar la entrevista personal con garantías.
  • El universo de las redes sociales. Sí, no podemos dar la espalda a una realidad incuestionable. Éstas van a ser determinantes en nuestra evolución dentro de los procesos de selección. En este caso hablamos de nuestra marca personal, de la huella que dejamos en nuestros interlocutores —a lo largo del proceso—, de la visibilidad de todo lo que compartimos y generamos en el 2.0.

Cuando conseguimos ponernos en modo on a la hora de buscar trabajo, lo primero que debemos generar es una rutina que nos ayude a tener planificado nuestro tiempo. Tenemos que organizar nuestras tareas centrándonos en optimizar nuestro tiempo, intentando controlar todas las aristas de un prisma complejo, administrando los momentos, de forma que estemos ocupados, pero no preocupados. Es decir, la BAE es insana si genera estrés, ansiedad, nos aboca a la soledad o a la depresión. De nosotros depende tener el suficiente conocimiento de nosotros mismos, para saber en qué momento estamos cayendo, en qué momento debemos parar y reflexionar, en qué circunstancia debemos desconectar y tomar otro rumbo.

La primera reflexión debe ser: ¿qué quiero? ¿Qué busco? ¿En qué condiciones? La respuesta a estas preguntas debe estar centrada en nuestro autoconocimiento.

Discriminar entre vocación y aversión. Y distinguir aspectos complementarios como la diferencia entre el deseo de hacer o la necesidad. Nuestras necesidades insatisfechas condicionan y marcan nuestra BAE.

Obviamente, no puede ser igual nuestra estrategia para buscar un trabajo por la urgencia del dinero, que buscar un empleo mejor (ya estando ocupados), que buscar oportunidades laborales, por el propio desarrollo personal y profesional. Cada uno tiene sus circunstancias, cada uno tiene sus prioridades: nadie tiene más razón que otro, ni merece más respeto.

Así, desde el propio conocimiento de nuestras fortalezas y debilidades, de la preparación psicológica para este arduo proceso, pasamos a elaborar unas herramientas que serán los pilares sobre los que se asiente el conocimiento que, de nosotros mismos, queramos trasmitir.

Desde este punto la marca personal ya está presente. La información que nos retrata es importante, esencial para generar interés en el reclutador. Y tan importante es el qué se dice, como el cómo se dice. Dejar entrever un buen candidato, al mejor candidato, es responsabilidad de un buen currículum. Adapta la información, destaca tus logros, potencia tu imagen dando información de las competencias que has ido adquiriendo a lo largo de tu trayectoria. Así será mucho más fácil acceder a la entrevista de trabajo.

Facilita el trabajo al reclutador/contratador/responsable de recursos humanos, lo agradecerán.

Todo en la vida es entrenamiento, así como los hábitos que ponemos en juego en nuestras maniobras de BAE. Entrenar nuestra tolerancia a la frustración (por ejemplo accediendo a entrevistas de trabajo aunque no respondan a lo que vamos buscando), ejercitar el control de nuestra ansiedad para mantenerla a raya en los ciclos de búsqueda de empleo, preparar herramientas que nos retraten y den la mejor versión de nosotros mismos… todo se entrena.

Y por supuesto, nos tenemos que adiestrar desde ayer en el uso (buen uso) de las nuevas tecnologías (…ya no tan nuevas). Las redes sociales tienen una función básica que es la de visibilizar nuestro perfil, destacar nuestra reputación profesional, acentuar nuestros logros también, así como nuestras aportaciones profesionales, entre otros tantísimos aspectos. Las redes sociales cumplen un papel esencial en el que nosotros ponemos el contenido, el argumento, y ellas se encargan de compartirlo, hacerlo llegar a más gente, nos facilitan interactuar y por supuesto, generar nuevos contactos profesionales.

El networking depende precisamente de nuestra voluntad de interactuar, compartir, generar contenidos de interés y, por tanto, suscitar interés por nuestra persona (más por lo que decimos que por lo que somos).

Cuando somos capaces de lograr la justa compensación entre los tres grupos de factores (entrenamiento psicológico, unas buenas herramientas para nuestra tarea de búsqueda de un buen empleo, y el buen uso de las redes sociales para darnos a conocer, para difundir nuestra marca personal, y hacernos únicos), es entonces cuando nuestras posibilidades de encontrar trabajo se convierten en exponenciales.

En definitiva, ser capaces de adelantarnos a la acción es darle peso y valor a la intuición. Que sea ésta la que guíe nuestros pasos, que nos oriente para facilitar el acceso —de los reclutadores— a nuestra candidatura, que nos encuentren en las redes sociales, que destaquemos por lo que hemos hecho y sepamos dar valor a lo que somos.

Siendo proactivos, nos situamos antes de la acción.

Somos primero intención, después acción y por último, reacción. No descuides ningún paso, pero aprende a adelantarte a las necesidades, a los requerimientos, y ve un paso por delante.

Ahora toca darle al interruptor, ponernos en modo on y planificar nuestros siguientes pasos, creando una rutina, dando valor a lo que somos, a lo que hacemos y hemos logrado hasta ahora. Y en breve disfrutarás de los resultados.

No necesitáis suerte, sólo energía y actitud positiva para afrontar estos nuevos retos.

Muchas de las personas que se encuentran en búsqueda de empleo comentan por las redes sus experiencia no tan positivas, sus frustraciones acerca del proceso y hasta sus quejas de como las redes en verdad no los ayudan a encontrar un puesto de trabajo, pero no se detienen en analizar la forma en como enfrentan esa búsqueda, la actitud que tienen frente a ella y no se dan cuenta de que no son proactivas al entender el mercado laboral. En muchos casos veo como atacan a los head hunters y reclutadores, como culpan al mercado, como expresan que han enviado cientos de Cvs, trasladan a otros la razones de su escaso éxito en el proceso, …bueno, allí cabe la expresión de Einstein: pues si sigues haciendo lo mismo como esperas tener resultados distintos???

Primero, la mayoría de los jobseekers o personas que buscan un nuevo empleo lo hacen desde la necesidad, se plantean esta opción solo cuando es necesario, cuando los han despedido, emigrado, afrontan problemas laborales, etc. Esto ya es el principal error, el posicionarte en el mercado y estar atento a las oportunidades de trabajo es algo que debes hacer constantemente, no puedes ir a la guerra desarmado. Mantenerte en el tope de la ola es tu responsabilidad como profesional competitivo y no solo algo que haces cuando lo necesitas, porque nunca sabes cuándo cambiaran tus condiciones actuales de trabajo o cuando se atraviese en el camino una oportunidad soñada.

Empieza rompiendo el círculo, comienza por abandonar las búsquedas reactivas y enfócate en que el primer paso que es analizar tu curriculum vitae detenidamente y determinar si cuentas con una herramienta de mercadeo profesional que sea útil y no otro CV más del montón que es desechado cada vez. Optimiza tu CV, tus perfiles en redes y aprende a usarlas a tu favor. No se trata de tener una curriculum vitae y un perfil por tenerlos, si no sabes cómo moverlos en el mercado laboral no pasa nada. Enviar el mismo CV a cada oferta de trabajo que se te atraviesa es muy poco efectivo, cada cargo y cada empresa tienen necesidades particulares, no te desboques a aplicar por aplicar, realiza el análisis previo de la oferta y de la empresa, y responde con tu curriculum vitae a los requerimientos del cargo para que tu perfil sea tomado en cuenta.  En una búsqueda de empleo activa, tú eliges y tomas la decisión de las empresas y los puestos de trabajo que está buscando.

Antes de hacer cualquier búsqueda de trabajo, interioriza que lo principal es contar con un CV de impacto y un perfil que capte la atención, no seas tacaño contigo mismo, invierte en tu objetivo de carrera, crea una estrategia que funcione, asegúrate de adquirir las herramientas y conocimientos en cuanto al mercado laboral y elige controlar desde el principio tu proceso de búsqueda para que sea más efectivo. Cuando tienes el control con un plan personal alineado con tu visión de carrera tienes en tus manos la manera de romper el círculo de frustración de no ser llamado a las entrevistas y no dar con ese empleo que deseas.

Conoce el mercado objetivo, entiende las reglas del juego, las tendencias, determina que tienes para ofrecer, ubica las empresas que te interesan, analiza las ofertas, adapta el CV, optimiza tus perfiles, administra tu red de contactos en pro de tu meta, hazte visible ante reclutadores y luego aplica a las ofertas haciendo uso de los cuatro métodos de búsqueda de empleo: Networking para ofertas ocultas, Reclutadores y Head Hunters, Directamente con las empresas y a través de las ofertas abiertas en internet.

Una búsqueda de trabajo proactiva requiere disciplina, organización, planificación y estrategia por lo que establece metas alcanzables en tiempo.  La ventaja de ello es que controlas tu proceso de búsqueda, disminuyes los niveles de estrés y frustración, y terminas en un empleo que tú has elegido en lugar de uno que recibiste a través de la casualidad y azar

Es muy habitual escuchar frases como «encajo en un 100% en la oferta» para después comprobar al preguntar requisito tras requisito que al final se encajaba en un 70%. Un 100% en una oferta dará un resultado muy distinto a si es solo un 70%. En el primer caso te pueden llamar para conocerte más a fondo y confirmar si encajas o no; en el segundo caso y con los tiempos que corren dónde la demanda es mayor que la oferta ni se molestarán en llamarte.

Como siempre te deseo éxito y feliz día…

¿Qué valoran y rechazan las empresas en un candidato?

EligenRechazan
Personalidad:Personalidad:
AutónomoDependiente
CreativoPoco constante
ConstanteAgresivo
ParticipativoInseguro
Seguro de sí mismoArrogante
EquilibradoPasivo
SociableConflictivo
ActivoIndividualista
AbiertoAparentador
Facultades:Facultades:
CompetenteIndisciplinado
DisciplinadoIrresponsable
ResponsableRígido
Flexible 
Habilidades y Capacidades:Habilidades y Capacidades:
Saber trabajar en equipoDesordenado
ComunicativoIntrovertido
OrganizadoMotivado solo por el dinero
PolivalenteEscaso interés por el trabajo
MotivadorActitudes:
Capacidad de liderazgoExcesiva sumisión
Actitudes:Creer saberlo todo
Disposición para aprenderMala educación
Actitud de servicioImagen externa:
RespetuosoPoco aseado
Imagen externa:Vestimenta provocativa o indicadora de pertenencia a grupo étnico
Aseado 
Genera confianza 
  
  

Autor:

Inquieto, curioso, fisgón, y creativo. Vivo en Madrid (España) Consultor, capacitador y apasionado por el marketing y la publicidad. Especializándome en Gestión de Marca Personal para búsqueda y mejora de empleo, y ponerlo al alcance de las personas que deban o quieran conocer hacer uso de ello Veo unicornios montados en ovnis, y marcianos en los bordes de las carreteras. Los intermitentes me funcionan cuando se encienden, y dejan de alumbrar cuando se apagan. No escalaré el Everest, pero hago unas lentejas riquísimas.

Un comentario sobre “Tema 6: Actitud en la búsqueda de empleo

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